En esta entrada se quiere dejar ver como criterios contradictorios pueden volver loca a una primeriza.
Andrea siente lástima de no haber podido dar el pecho a su hijo, en principio por cuestiones anátomicas que no facilitaban la succión de su bebé y luego por otras que se sumaron en aquel tiempo. Pero como dijimos en otras entradas, todo nacimiento resulta vertiginoso, movilizador por demás, y a los 2 días de salir de la clínica, el bebé debía comenzar a alimentarse de algún modo, pero oh cuestión la leche tampoco bajaba.
Por un oído resonaban los mensajes de los fundamentalistas “teteros” que abogan por la alimentación a teta. Todo muy lindo, bárbaro, pero a veces ponen el deber ser por delante de la realidad. Aunque es cierto que ahora hay algunos recursos como personas tetólogas que van a domicilio para ayudar a la madre a que pueda resolver algún problemita que pudiera haber con el amamantamiento. Si resulta, bárbaro pero si no?
Por otro lado, se oían cánticos que decían que si el bebé tomaba de mamadera ya no agarraría más el pecho.
Oh dios que contradicción! Pobre mujer entre paredes. Qué hacer? Alimentar al hijo con teta, pero sin leche y con la mamadera tampoco?
Mamadera fue al fin, ya que las indicaciones de la tetóloga no funcionaron y el bebé se moría de hambre.
Y así fue que en el medio del fragor, repiqueteaban en la cabeza de Andrea esos malditos teteros, la urgencia del alimento, la suma de utensillos que había que aprender a utilizar, el sueño infinito y algún que otro factor de estress que se llegó a sumar.
Andrea recordó todo eso que ocurrió conjuntamente, como un cocktail de mareados.
Ahora, pasado todo y con su bebé ya grande, ella piensa que si no hubiera escuchado tanto, que si hubiera alimentado a mamadera y probado con mucha paciencia durante mucho tiempo la alimentación a teta, tal vez, tal vez el bebé se hubiera enganchado. Pero claro para eso se necesitaba una tranquilidad oriental de la que Andrea no pudo gozar por sus circunstancias.
Así que no todo es deber ser, a veces es el hombre y sus circunstancias, en este caso la mujer!
Para finalizar les recomiendo leer "La lactancia natural: lo mejor para el bebé, y para la mamá?", en "Por qué tenemos hijos" de Mario Sebastiani (Doctor en Medicina UBA. Actualmente se desempeña como médico obstetra en el Hospital Italiano)
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