04 marzo, 2011

De memorias y olvidos

Gracias a mi pequena reciente experiencia como madre, pude ingresar a un universo antes desconocido. Un universo sorprendente que me ha dejado perpleja e inquieta: el de las madres que creen ser emeritas en dicha materia.

Esto es cierto a medias, ya que cuando ellas quedan a solas bajo una luz tenue que no las encandila, van revelando poco a poco el autentico transfondo que oculta tal escudo nobiliario y que conlleva a exhibirlo casi automaticamente: inseguridad, culpa, temor, deseo de que su esfuerzo sea reconocido.

Y cuando se les pregunta por algun hecho del pasado relacionado con la crianza del nino, todo se cuenta con un tinte color pastel. Todo lo malo parece haberse olvidado, y tenga el nino ahora 3, 4 o 30 anos, siempre estan listas para comunicarles a una primeriza el consejo debido en una leve forma airada y socarrona, en lugar de recurrir a la simple pero poco celebre empatia.

Pero lo cierto es, que en cuestion de maternazgo (de padre, madre o sustituto), todos han hecho camino al andar, y lo que nadie enuncia, ni reconoce, es que cada pequeño ha sido unico, y que en aquel preciado momento todos tuvieron que verselas en un mar de incertidumbres, angustias, y todo tipo de emociones contradictorias.

Parece todo un tabu no poder pronunciar que la maternidad es hermosa, pero nos deja exhaustos, que a veces supera a los padres, y que por sobre todo, ante la incertidumbre, frente a la cual a veces solo cabe esperar, la ansiedad hace que probemos cuanto metodo tengamos a mano, cuanto metodo oigamos, embrollandonos asi en una madeja sin fin.

He escuchado madres que parecen un vademecun de motivos por los cuales el niño hace tal o cual cosa. Es decir un mundo construido de certezas, de pura receta tecnica que por sobre todas las cosas, habra sido bueno o no para ese nino, pero seguro no para otro.

Así, ante tal estado de cosas, para las madres que no quieran esto, que quieran aprender paso a paso, que se quieran hundir un poco en la angustia de un no saber constante, vean a su nino, como unico, cada dia siendo nuevo.

No importa mi método, ni tu método, ninguno es mejor que otro, sino la historia de cada una con su propio bebe.

No hay necesidad de erigirse la madre del año, un poco de contento sí, por supuesto!




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